Entrevista a Virginia Domingo

//Entrevista a Virginia Domingo

Entrevista a Virginia Domingo

En esta nueva entrada del blog tenemos el placer de publicar una entrevista dirigida a Virginia Domingo, Presidenta de la Sociedad Científica de Justicia Restaurativa. Virginia fue Juez durante muchos años, es coordinadora del Servicio de Justicia Restaurativa en Castilla y León, ha impartido clases universitarias, ofrece conferencias en varios países… El objetivo de esta entrevista era que nos aportara a todas las familias que, de algún modo, tienen algo que ver con el acoso laboral, familiar y escolar una nueva visión de la restauración del daño causado. De este modo, poder llegar a más gente con influencia (directores de RRHH, consejos escolares, amigos, familiares…) para establecer pautas restaurativas en nuestro día a día. Pensamos que es un primer paso para frenar ciertos tipos de acoso.

 

¡Muchas gracias por tu colaboración Virginia Domingo!

 

¿Qué medidas restaurativas se pueden llevar a cabo para que, en casos de acoso escolar, se repare el daño de las víctimas?

Para contestar es preciso dar mi visión de la justicia restaurativa, se suele asociar justicia restaurativa a proceso o medida concreta pero lo cierto es que la justicia restaurativa es una filosofía o incluso puede ser considerada una teoría jurídico-filosófica que se centra en el que el conflicto/delito produce daños y lo primero que hay que hacer es compensar estos daños. Las Naciones Unidas dan la definición que me parece más correcta, y aunque es aplicada al ámbito penal, se puede trasponer a cualquier ámbito; respuesta evolucionada al crimen (conflicto) que respeta la dignidad y equidad de cada persona, construye comprensión y promueve armonía social a través de la sanación de víctimas, ofensores y comunidad (las personas)

De esta forma, la justicia restaurativa es un nuevo enfoque en gestionar los conflictos y delitos así habría diferentes herramientas o metodologías para poder aplicarse dependiendo el caso concreto. Las más conocidas son la reunión víctima-ofensor (se llamó mediación víctima-ofensor), las conferencias o reuniones restaurativas (víctima-ofensor y círculo más cercano de apoyo de ambos) y los círculos (víctima, ofensor, círculo cercano de ambos y otros miembros de la comunidad). Estas son las metodologías ideales en las que se plantea las reuniones individuales y luego las conjuntas. Sin embargo, no siempre será posible una reunión conjunta por eso, puede trabajarse con las víctimas, con los infractores y con la comunidad por separado, estos son los programas individuales de justicia restaurativa. Con las víctimas, se trabaja sobre cuales son sus necesidades, qué necesitarían para superarlo, podría plantearse una reunión con infractores o personas que hayan cometido un delito o conflicto similar etc.…, con los ofensores se trabaja el reconocimiento del daño, su responsabilidad, su voluntad de reparar o mitigar el daño, e incluso puede reunirse con víctimas o personas de conflictos similares, y con la comunidad se trabaja sobre sus necesidades como víctima indirecta, cómo pueden ayudar a ambos acosador y acosado, etc.

Dicho esto, y aunque referido al ámbito penal se ve que se puede extrapolar a cualquier ámbito, como el que estamos hablando las metodologías restaurativas que se podrían aplicar dependerá del caso concreto y de las personas. Son excelentes las conferencias o reuniones restaurativas porque incluyen a la familia o amigos como círculo más cercano y proporciona una mejor sanación para todos los afectados. Los círculos son incluso mejores porque también incluyen a otros compañeros que han visto el acoso y son a su vez víctimas indirectas, pero también colaboradores en este acto, de esta forma además de ayudar a las personas directamente afectadas se trabaja con la comunidad escolar para fortalecer sus relaciones, saber como actuar en un futuro e incluso prevenir nuestros conflictos o acosos.

Pero incluso si no es posible utilizar estas metodologías se puede trabajar con acosador/a y acosado/a con un enfoque restaurativo y humano, centrándonos en las necesidades la de la víctima de sentir que es reconocida, respetada y reparada de acuerdo a lo que ellas mismas piden, y la del ofensor/a de ser ayudado a entender el impacto de sus acciones, a valorar que todo lo que se hace afecta a los demás, a generar en ellos la empatía suficiente como para no querer hacerlo de nuevo. La justicia restaurativa intenta eliminar los roles vitalicios de delincuente sin reinserción y víctima de pro vida.  Por tanto, yo diría que el enfoque debe ser restaurativo y luego se puede valorar la posibilidad de utilizar una metodología restaurativa, siempre son mejores las más inclusivas como conferencias y círculos, pero se puede usar una reunión víctima-ofensor y complementarla con un círculo o conferencia para que tenga un efecto más sanador en todos los tocados de alguna manera por el acoso.

 

Una de las medidas que se está implementando en algunos colegios españoles es la llamada “mediación entre iguales”. ¿Cree usted que es efectiva?, ¿qué aspectos positivos y negativos posee esta herramienta?

La mediación entre iguales puede ser efectiva para pequeños conflictos entre niños y niñas, situaciones cotidianas que crean conflictos menores y como manera para educarlos en el diálogo, la comunicación no violenta y así prevenir la escalada del conflicto. Para situaciones graves como acoso, no veo recomendable el uso de compañeros, porque el hecho es grave y puede superarlos además incluso pueden ser parte de los afectados, aunque de manera indirecta por ser de la misma aula, o compañeros de clase. Además la mediación no es una herramienta restaurativa aunque lleve el mismo nombre en la mediación se parte de un equilibrio entra las partes, el mediador es neutral e imparcial, en una reunión víctima-ofensor llamada mediación penal en algunos lugares, no hay dos partes en condiciones de igualdad, no significa que ambas partes deban ceder un poco y ganar un poco, tenemos una persona que ha sufrido un daño y otra lo ha causado, el desequilibrio es evidente y por tanto, el facilitador o mediador tiene una parcialidad equilibrada trata a ambas partes por igual, pero debe ser conscientes de que se debe generar un espacio para la responsabilización del ofensor/a y para que la víctima pueda obtener una reparación adecuada a sus necesidades. El tratamiento es muy diferente a pesar de que, en España, se suele asociar y equiparar mediación y justicia restaurativa. Por eso, la mediación se quedaría solo para conflictos co -construidos y las medidas restaurativas para situaciones en las que hay un desequilibrio evidente. En todo caso, las personas que participen como facilitadores de procesos restaurativos en estas situaciones de más gravedad, deben tener una formación adecuada y deben estar preparados, y a los chicos/as no deben dejarles manejar estas situaciones por sus gravedad y complejidad.

 

En el caso de los adultos, ANPAC está centrada en el acoso familiar y laboral. ¿Cómo se podría aplicar la justicia restaurativa a estos casos?

Precisamente y como lo explicaba en la pregunta anterior teniendo en cuenta que la justicia restaurativa no es mediación y que se parte de supuestos diferentes hay una víctima y una persona que ha causado el daño, por tanto el objetivo es la reparación del daño de acuerdo a las necesidades que tiene la persona que ha sufrido el daño y a la vez que la persona se de cuenta del daño que ha causado y decida que no quiere volver a repetir estas conductas ( se trabaja sobre la base de la responsabilización, reconocimiento y reparación)  El enfoque difiere de la mediación y aunque a algunas personas les pueda parecer que es “blando” es todo lo contrario porque frente al sistema que te da la posibilidad de negar o justificar el daño o incluso quitarlo importancia, la justicia restaurativa enfrenta al ofensor con las consecuencias de sus actos: la persona a la que dañó …trata de que se genere en estas personas la empatía como para no volver a hacerlo. En casos de personas menores de edad, creo que es un proceso educativo que puede ayudar a que en un futuro no tengamos adultos delinquiendo (siguiendo a Pitágoras educad a los niños y no tendréis que castigar a los adultos). Y en adultos pues es una oportunidad para entender el impacto de las acciones y poder cambiar y no repetir conductas.

 

¿Cree que es más difícil aplicar la justicia restaurativa en casos de acoso familiar y laboral que en casos de acoso escolar? (debido a la edad, otras rencillas enquistadas, presiones…)

Es cierto que para los jóvenes que tienen personalidad en formación y se pueden dejar guiar de manera más acusada por las amistades la justicia restaurativa puede ser más eficaz, pero en todo caso, en adultos también funciona, no es la panacea de todo, pero funciona. ¿Por qué? Porque muchas personas cosifican a sus víctimas, quitan importancia a sus acciones y solo cuando tienen la oportunidad de entender cómo la otra persona relata de manera directa o indirecta lo que ha sufrido, es cuando entienden lo que han causado con sus conductas. Es una manera de responsabilizar por las acciones.

 

Entendemos que el acto de pedir perdón es un paso dentro del engranaje del sistema restaurativo, pero ¿cómo debe ser ese perdón para que se considere efectivo?

El perdón no es un objetivo de la justicia restaurativa en contra de lo que pueda parecer, esto es un acto personal que queda en la esfera personal de cada participante. Muchas veces nos preguntan, pero tengo que perdonar a esta persona o tengo que pedir perdón, nosotros les decimos que este no es el objetivo esto depende de ellos. Lo que ocurre es que durante el proceso restaurativo este pedir perdón y perdonar suele surgir como una consecuencia beneficiosa, pero no como un objetivo esencial de la justicia restaurativa. Las personas durante el proceso restaurativo se dan cuenta que el perdón es liberador y sobre todo para la víctima que pueden perdonar porque así puede romper el hilo que la une al ofensor y reequilibrar su relación. De todas formas, si es que surge este perdón no es en el sentido de la biblia de poner la otra mejilla, pedir perdón en justicia restaurativa implica lo siento, fue mi culpa y qué puedo hacer para compensar lo que he hecho. En general, en nuestra vida diaria nos quedamos en lo siento, pero es cierto que todos debiéramos aprender y entender que pedir perdón implica estas tres acciones: solicitar perdón, asumir tu responsabilidad y valorar como reparar o mitigar el dolor causado. El perdonar o no es algo muy personal, que depende de cada víctima (de cada persona).

Sin embargo, perdonar puede ayudar enormemente a la víctima para poder seguir adelante. Con su perdón, no va a borrar el mal que le ocasionó el infractor, pero va a poder recordarlo sin dolor. Habrá reescrito su “historia”, incorporando el delito sufrido como un aspecto más de su vida, lo recordará, pero sin amargura, porque gracias al perdón habrá podido “cicatrizar” las heridas que el hecho delictivo la produjo.Si se desea obtener estos beneficios, que el perdón genera, el paso más importante es que la víctima se perdone a sí misma.

La víctima, debe darse cuenta de que lo que ha sucedido no es su culpa, que es una persona digna de respeto y que no se merecía sufrir el delito. Se debe valorar como persona, para que el proceso del perdón sea eficaz y verdadero. Se trata, en definitiva, de que la víctima se reconcilie consigo misma y con su entorno, para que luego el perdón produzca los beneficios deseados.Aunque es claro que el perdón y la reconciliación no van unidos, si están relacionados y pueden considerarse, que son dos puntos en el camino de la recuperación y reinserción de la víctima y también del infractor. A través de la justicia restaurativa, como dice Howard Zehr, puede que las partes se dejen de ver como objetos y empiecen a considerarse como personas que son. En todo caso, el objetivo de la justicia restaurativa es generar un espacio estructurado donde se pueda hablar del daño y se pueda valorar qué hacer para que mejoren las cosas.

 

¿Cree que todas las personas pueden cambiar?

Estoy convencida de ello, o más bien creo que todas las personas deben tener la oportunidad de ser confrontados con las acciones que ha realizado y así tener la posibilidad de ver el daño que han causado. Se trataría de generar más empatía en las personas, se que muchas personas precisamente se caracterizan por no tener la capacidad de desarrollar esta empatía, pero creo igual que Daniel Reisel, que la justicia restaurativa podría ayudar en desarrollar en estas personas empatía suficiente para llevar una vida normal, este video la neurociencia de la justicia restaurativa me parece muy interesante

https://www.ted.com/talks/daniel_reisel_the_neuroscience_of_restorative_justice?language=es

Y creo que necesitamos es cambiar la forma de trabajar si más castigo no funciona vamos a ver cómo enfocar los delitos, los conflictos y los daños que se causan para evitar que se repitan.

 

Por último, ¿qué podría decirle a todas esas víctimas y familiares rotos por el acoso que han sufrido y que sienten cierto escepticismo por la justicia restaurativa?

Entiendo porque la prensa no suele saber transmitir que implica la justicia restaurativa que sean escépticos porque se suele ver como una forma de que las personas que hacen daño se libren del castigo, pero precisamente se trata de que las personas que causen el daño vean este daño y no quieran repetirlo. Pero en todo caso, trata de ayudar a las personas que sufren …en lugar de empezar pensando por cuanto castigo, la justicia restaurativa trata de ver cuanto daño se ha causado, cómo se puede reparar o mitigar y quién va a hacerlo. El cambio de visión es importante, porque estamos dando la importancia que merecen las personas que sufren este daño y para evitar que lleven el estigma de víctima de por vida. Nos preocupa la reintegración de las personas que sufrieron y no solo la de los que causaron el daño. Como es algo voluntario entiendo que piensen que muchos ofensores no querrán participar, pero es que aún así, la justicia restaurativa puede ayudar a las personas que han sufrido con programas individuales de justicia restaurativa. Por eso, les diría que den una oportunidad al enfoque restaurativo, porque nos interesa sobre todo las personas que hay detrás del daño y nos interesa ayudarlos a sanar.

Por | 2019-09-13T12:49:57+00:00 septiembre 13th, 2019|Blog|Comentarios desactivados en Entrevista a Virginia Domingo

About the autor:

Soy graduada en Criminología con mayor formación en derecho comparado con Estados Unidos de abusos sexuales a menores. También tengo especial interés en la intervención y apoyo a las víctimas de cualquier tipo de acoso. Actualmente estoy estudiando un Máster sobre literatura con proyección a analizar las diferentes expresiones literarias de víctimas y victimarios.